martes, 6 de octubre de 2026

FRANCISCUS

Hace 800 años, un 3 de octubre de 1226 murió Francisco de Asís. Con motivo de este aniversario la familia franciscana ha realizado en estos últimos años distintos eventos que nos han unido a su persona y a su obra.

En estos últimos años hemos tenido la oportunidad de volver a Asís, recorrer sus calles, visitar los lugares franciscanos, organizar algunas exposiciones artísticas, charlas, retiros, … que nos han ayudado a conectar con los primeros pasos de nuestra forma de vida…

Para muchos de nosotros el hermano Francisco sigue siendo fuente de inspiración. Continuamente volvemos sobre él, sobre sus escritos, y sobre lo que otros “franciscanistas” escriben sobre él. Siempre descubrimos algo nuevo e interesante que nos ayuda a analizar y tomar postura ante determinadas cuestiones en la sociedad y mundo en el que vivimos.

Acabo de terminar de leer un libro reciente escrito sobre Francisco de Asís. Su autor lo termina diciendo que “Francisco no fue ni el único verdadero cristiano que la Historia haya conocido, ni quizá el más perfecto. Pero desde el s. XIII no ha dejado de ejercer una auténtica fascinación sobre la gente y sigue siendo todavía hoy una figura a la que es bueno que individuos y sociedades se enfrenten para encontrar en ella, según la palabra evangélica, verdades antiguas e ideas nuevas”.

En la actualidad, la imagen o imágenes que tenemos de Francisco tienen mucho que ver con el defensor de los pobres, el promotor de la paz entre las personas y las religiones, el hombre amante del silencio, de la naturaleza, de los animales, defensor y patrono de la ecología, o incluso el santo ecuménico en el que pueden reconocerse o coincidir los protestantes, los ortodoxos y hasta los no cristianos. Podríamos decir que cada uno tiene su san Francisco en el sentido de que cada uno lo interpretamos a nuestra manera o tenemos con él un punto de conexión. Ya lo dice el refrán clásico español de manera clara: “quien por fray, quien por hermano, todo el mundo es franciscano”. (O por fraile o por hermano todo el mundo es franciscano)

En estos últimos años, otro Francisco, el papa anterior, tomó su nombre como guía e inspiración al ser elegido obispo de Roma y volvió a rescatar la figura del santo de Asís y colocó su persona, su pensamiento y espiritualidad en el centro de la vida de la Iglesia. Dos de sus encíclicas, Laudato Si y Fratelli Tutti, dan testimonio de ello.

Él mismo escribió: “Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad… En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior“ (LS. 10)

Benjamín Echeverría, capuchino

domingo, 4 de octubre de 2026

FIESTA DE SAN FRANCISCO

Francisco ha tenido una vida agobiada en su tramo final. Creía que el ideal evangélico se iba a pique. Y de ahí su noche oscura. Y aprendió a confiar en Jesús en quien decía ser su confianza. Fue la gran lección que tuvo que aprender al final de su vida. Y lo consiguió adhiriéndose a Jesús crucificado y aprendiendo la dura lección de la entrega total. Esa luz fue la que disipó las tinieblas de su oscuridad. Descansó cuando se entregó del todo.

Los franciscanos solemos citar muchas veces aquellas palabras sabias de Francisco: «Es una gran vergüenza para nosotros, siervos de Dios, que los santos hicieron las obras y nosotros, recitándolas, queremos recibir gloria y honor». Lo que quiere decir que quienes celebramos los 800 años de la muerte de Francisco no haríamos nada si, además de celebrarla, no hiciéramos propósito firme de profundizar en la fe, de no quedarnos en el postureo de las meras formas religiosas. Y además, nos queda la tarea de vivir en confianza, en estos tiempos nuestros de temor y de sospecha.

Es incompatible con el franciscanismo la exclusión y el rechazo. La única prioridad posible es la del pobre. El VIII centenario de la muerte de Francisco es celebración y, sobre todo, tarea.

viernes, 2 de octubre de 2026

ENCONTRARNOS

Se han cumplido los 800 años de la muerte de san Francisco de Asís. Y muchos se preguntan: ¿qué ha aportado su vida a la historia de los humanos? Y la respuesta es muy variada porque son muchos los beneficios que el pobre de Asís ha logrado verter sobre la vida de los humanos. Pero una manera sencilla de decirlo sería: ha hecho posible que nos encontremos más y mejor.

La vida de Francisco ha sido en sí misma ha sido un encuentro: con el corazón herido de los leprosos, con los caminos desnortados de sus primeros compañeros, con la vida limpia de Clara, con las sendas cuestionables de una Iglesia alejada del evangelio. Por eso decía a sus hermanos que encontrarse era camino y meta. Decía también que llegar al corazón del hermano era llegar a la mejor de las casas.

La idea que Francisco se hace de los encuentros fraternos está muy bien descrita. Dice que «dondequiera que estén los hermanos y en cualquier lugar en que se encuentren, deben volver a verse espiritual y caritativamente y honrarse unos a otros sin murmuración. Y guárdense de manifestarse externamente tristes e hipócritas sombríos; manifiéstense, por el contrario, gozosos en el Señor, y alegres y convenientemente amables». O sea, se trata de no ser un amargado ni amargar a los demás. La alegría es la salsa en la que se cuecen los encuentros franciscanos.

A uno que andaba sombrío y cabizbajo lo encaró una vez diciéndole: «Hermano, tus pecados llóralos en tu celda delante de Dios; pero cuando vengas a los hermanos, ven sonriente».

Pero no se trata solo de poner buena cara, del milagro de ser amable, sino también de encontrarse para tareas de calado: juntarse para cultivar una piedad actualizada y sensata; reunirse para desvelar el sentido de los caminos del hombre de hoy; ayudarse a interpretar correctamente los signos de nuestro tiempo. En definitiva, el encuentro es herramienta indispensable para saber qué pintamos como franciscanos en el conjunto de la sociedad y en la Iglesia. Por eso es tan importante.

Los hermanos Capuchinos celebraremos pronto el V Centenario de nuestra Reforma. Muchas cosas buenas han hecho los hermanos a lo largo de los siglos. Pero tal vez lo más importante que nos han dejado sea la certeza de que, unidos en comunidad, las cosas de la vida y de la fe cobran otro vuelo. Y que, por eso, mientras no renunciemos al encuentro habrá posibilidades de generar vida.

martes, 29 de septiembre de 2026

CUENTOS CON VALORES: LA COOPERACIÓN

Una cuestión de supervivencia

Durante la era glacial, muchos animales morían por causa del frío. Los puercoespines percibieron esta situación y acordaron vivir en grupo, porque así se daban abrigo y se protegían mutuamente.

Pero las espinas de cada uno herían a los vecinos más próximos, justamente a aquellos que les brindaban calor, y por eso se separaron unos de otros. Pero volvieron a sentir frío y tuvieron que tomar una decisión: o desaparecían de la faz de la tierra, o aceptaban las espinas de sus vecinos. Con sabiduría, decidieron volver a vivir juntos.

Aprendieron así a vivir con las pequeñas heridas que una relación muy cercana podía ocasionar, porque lo que era realmente importante era el calor del otro.

¡Sobrevivieron!

La mejor relación no es la que une personas perfectas, sino aquella donde cada uno acepta los defectos del otro y consigue perdón por los suyos propios.

jueves, 24 de septiembre de 2026

CANCIÓN DE EMAUS

Por donde quiera vayamos
de seguro que vas Tú,
Camino haciendo camino,
peregrino de Emaús.

Sin conocerte, quizás,
pero sigues siendo Tú.
Como un fuego en las entrañas
aun cuando no seas luz.

Quizás la ciudad y el templo
negándotenos, Jesús,
¡pero Tú por el camino,
peregrino de Emaús !

Pedro Casaldáliga