miércoles, 24 de junio de 2026

CUENTOS CON VALORES: COMPROMISO

Falta de compromiso

En una granja, un gato armaba mucho jaleo cada vez que se decidía a perseguir a un ratón. En vista de que aquel estrépito podía molestar al dueño de la casa, que solía roncar a la hora de la siesta, el perro se dirigió a ellos, pidiéndoles calma, pero no logró apaciguarlos.

Solicitó entonces ayuda al gallo vanidoso, pero este dijo que su sitio era el corral, que no entraba más adentro.

Habló luego con el chivo, para que con sus cuernos separara al gato y al ratón. Pero el chivo roía las hojas verdes del huerto y no deseaba interrumpir su banquete de frescura.

Entonces el perro prosiguió buscando ayuda y le contó el caso al buey, que descansaba rumiando, el cual se excusó diciendo que nunca le dejaban entrar en la parte habitada de la casa, así que no iba a acudir ahora a meterse en líos.

Cuando el perro regresó al lugar de la pelea, la desgracia había alcanzado una proporción insospechada. Resulta que el amo se desangraba inconsciente, porque el gato y el ratón, en su pelea, habían tirado una reja de arado que había en una repisa y lo había alcanzado en la cabeza.

Al día siguiente se celebraron los funerales. Según la costumbre, en esas ocasiones había que sacrificar un gallo; para dar de comer a los primeros parientes mataron al chivo y para las ceremonias del día octavo, como la concurrencia fue grande, terminó asado también el buey.

De esta manera, por no querer colaborar en una ayuda de poca importancia, perdieron la existencia los tres animales.

miércoles, 17 de junio de 2026

EUCARISTÍA

Mis manos, esas manos y Tus Manos
hacemos este gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu Muerte y en Tu Vida.

Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los Humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.

El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.

Llamados por la luz de Tu Memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.

Pedro Casaldáliga

sábado, 13 de junio de 2026

SAN ANTONIO DE PADUA

Oración a San Antonio de Padua

San Antonio, amigo de Jesús,
enséñanos a buscar a Dios en nuestra vida.
Que tu corazón, lleno de amor,
despierte al nuestro de su letargo.

Tú viviste el Evangelio sin miedo,
con la alegría sencilla de san Francisco.
Haz que aprendamos a servir,
a compartir y a cuidar de los demás.

Que no tengamos vergüenza de creer,
ni miedo de amar como Cristo amó.
Ayúdanos a escuchar su Palabra
y a convertirla en vida cada día.

Camina con nosotros en nuestros sueños,
en nuestras dudas y en nuestras luchas.
Que podamos, siguiendo tus pasos,
hacer del mundo un lugar más fraterno.

Amén.

jueves, 11 de junio de 2026

EL LEGADO DE FRANCISCO: CUIDAR AL DÉBIL

Ver el rostro de Dios donde otros no miran

El encuentro con el leproso fue, para Francisco, el punto de inflexión de su vida. Allí donde él antes sentía rechazo, miedo o incomodidad, descubrió una revelación: que en los más frágiles se escondía el rostro de Dios.

Cuidar de los débiles no era para él una obligación moral, sino una respuesta espontánea al amor recibido. Francisco se acercaba a quienes estaban solos, tocaba a los enfermos que nadie quería tocar, trataba con ternura a los pobres a los que otros ignoraban.

Su actitud nos enseña que el cuidado empieza por la mirada: una mirada que reconoce dignidad incluso donde el mundo ve estorbo. Cuidar de los débiles es dejar que el corazón se ensanche hasta sentir como propio el dolor ajeno. Es transformar el egoísmo en servicio, la indiferencia en compromiso.

Francisco entendió que la grandeza verdadera se mide por la capacidad de amar a quienes no pueden devolver nada. En ese amor se encuentra la fuerza que cambia el mundo sin hacer ruido.
  • ¿A quiénes suelo evitar por incomodidad o prejuicio?
  • ¿Cuándo he sentido que alguien cuidó de mí en mi debilidad?
  • ¿Qué pequeño acto de cercanía puedo ofrecer hoy a alguien que lo necesita?