jueves, 17 de septiembre de 2026

¿POR QUÉ A TI?

Desde hace algunos años la Familia Franciscana estamos celebrando un tiempo jubilar. En estos últimos años hemos recordado los 800 años de la Regla de vida franciscana, de la celebración de la Navidad en Greccio, de los Estigmas o las Llagas y del Cántico de las Creaturas. Estos aniversarios nos han permitido volver sobre los inicios de la fraternidad y vida franciscana a través de distintos estudios, encuentros, reflexiones, etc... También este 2026 está siendo un año muy especial para nosotros: 800 años del Tránsito de San Francisco.

800 años de la muerte de san Francisco, la hermana muerte, como él la llamó. Estamos en año jubilar hasta el 10 de enero de 2027. Todas las iglesias de la familia franciscana son iglesias Jubilares, donde recibir la gracia de la Indulgencia plenaria.

El Papa León XIV en su Carta A los Ministros Generales (10 de enero de 2026) relaciona el carisma de san Francisco con la promoción de la Paz. Su deseo es que este “Año de gracia” puede realmente ayudarnos a promover una reconciliación universal que genera “paz con Dios, paz entre los hombres y paz con la creación”.

Durante el mes de septiembre hay dos fechas señaladas para la familia franciscana: el día 17, la celebración de las Llagas o Estigmas de san Francisco y el día 21, el recuerdo de uno de sus hijos, canonizado hace pocos años, el P. Pío de Pietrelcina, cuyo cuerpo estuvo marcado también por los estigmas, como le ocurrió a san Francisco de Asís en los últimos días de sus vida. La impresión de los estigmas suscitó en sus vidas la misma pregunta que el hermano Maseo: “¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti las llagas?”

Nuestro hermano Elías Cabodevilla, que tanto difundió la vida y espiritualidad del P. Pío, en su libro San Pío de Pietrelcina: “fotocopia de Cristo”, afirma que, cuando el enviado por el Vaticano le preguntó al P. Pío qué efectos le producen esos estigmas, éste le respondió: “Dolor, siempre, de modo especial algunos días cuando sangran. El dolor es más o menos agudo: en algunos días no puedo resistirlo”.

Muchas veces nos olvidamos de ese aspecto doloroso que produjeron los Estigmas en la vida de estos dos santos y remarcamos únicamente el aspecto llamativo o sorprendente de los mismos. Así, hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares del mundo han visto en ellos un signo de que tanto Francisco de Asís como el P. Pío de Pietrelcina fueron hombres de Dios e instrumentos elegidos por Él para ofrecer la salvación a los hermanos.

Benjamín Echeverría, capuchino

martes, 15 de septiembre de 2026

ENCONTRARNOS

¡Hola a todos!

Con las pilas recargadas y mucha ilusión... ¡comenzamos un nuevo curso! Y lo hacemos con la mirada puesta en algo muy especial: el V Centenario de la Reforma capuchina en 2028.

Este año nos acompañará un lema que tiene mucho que decirnos: «ENCONTRARNOS». Porque la vida también va de eso: de encontrarnos con nosotros mismos, de descubrir a Dios en nuestro camino y, sobre todo, de encontrarnos con los demás.

Queremos que este curso sea una oportunidad para compartir, celebrar, crecer, rezar, disfrutar y hacer camino juntos, al estilo de Francisco de Asís: con sencillez, alegría y el corazón abierto.

En breve tendremos listo el calendario de actividades, para ir llenando nuestras agendas de fechas y nuestros corazones de buenos encuentros.

¿Preparados para todo lo que viene? ¡Nos iremos encontrando!

sábado, 12 de septiembre de 2026

VERANO 2026: CAMINO DE SANTIAGO

Este verano, un grupo de 21 jóvenes recorrió el Camino de Santiago por la Ruta del Norte, desde La Caridad hasta Santiago. Siete etapas marcadas por el esfuerzo, la convivencia, la reflexión y el descubrimiento de paisajes y lugares únicos.

Tras recorrer hasta 40 kilómetros en la última jornada, alcanzaron la Catedral de Santiago entre la emoción y la satisfacción de haber superado juntos el reto.

Más allá de los kilómetros y de las dificultades, se llevan aprendizajes, recuerdos y, sobre todo, el valor de haber compartido el camino como una verdadera familia.

Aunque la última etapa terminó el 11 de agosto, el Camino continúa en cada uno de ellos.

martes, 8 de septiembre de 2026

HERMANA MUERTE

La muerte nos acompaña toda la vida y forma parte de ella. Existen momentos de la vida en los que la olvidamos, la sentimos lejana. A veces, sin embargo, se hace muy presente, por una enfermedad, la edad, la muerte de alguien querido... En algunos casos su aparición va envuelta en el miedo, en la frustración, en la desesperanza, mientras que en otras situaciones se la desea como el fin de los sufrimientos. Incluso la Biblia nos sorprende y aturde cuando se dice “Déjame morir ya, Señor”, en boca del profeta Elías. Francisco la llama hermana.

El modo de afrontar la muerte está relacionado con el modo como se encara la vida. Existe el miedo a la muerte y el miedo a la vida y, a menudo, van de la mano. Quien juega la vida con entereza, quien la gasta por lo que merece la pena, quien camina llenando de vida sus días, al final del recorrido puede sentirse agradecido por todo lo vivido y puede acoger la muerte con paz. Francisco al final dice: “He concluido mi tarea; Cristo os enseñe la vuestra”.

Quien ha perdido la vida por ayudar otras vidas, puede tener la seguridad de que su vida no se ha perdido ni se perderá, sino que seguirá viva en otras vidas y en otros corazones. Y, desde las palabras de Jesús, puede creer que está bien guardada y abrazada en el corazón del Padre Dios. Así lo cree Francisco.

Francisco no aparece como alguien que sufre la muerte, sino como alguien que vive su muerte. Sabe lo que quiere hacer en ese momento: volver la mirada hacia Jesucristo, estar acompañado de hermanos, bendecir, agradecer, orar. Celebra su muerte uniéndola a la muerte de Jesús, confiándose en las manos del Padre, del que procede todo bien y toda vida. La muerte es la hermana muerte.

Carta de Asís, septiembre 2026