sábado, 5 de septiembre de 2026

ORACIÓN DEL TIEMPO DE LA CREACIÓN 2026

Agua Viva

Dios santo, cuyo Espíritu se cernía sobre las aguas en el principio, nos reunimos como parte de tu comunidad de toda la creación, sedientos de tu gracia. Te damos gracias por el don del agua, las venas de nuestra casa común, que sustenta al cedro y a la ballena, al pastizal y a la ciudad. Estamos agradecidos por las aguas locales que nutren nuestras tierras y a nuestras criaturas hermanas. Damos gracias porque, en tu jardín bien regado, cada gota es un testimonio sagrado de tu amor.

Sin embargo, confesamos que hemos tratado este don como si fuera una mera mercancía. Hemos asfixiado los mares con nuestros residuos y hemos visto cómo subían las mareas cálidas a modo de juicio. Lamentamos la tierra agrietada de quienes sufren la sequía y las lágrimas saladas de los refugiados climáticos. Derrite nuestros corazones helados, oh Dios, y deja que fluyan las aguas del arrepentimiento.

Señor de toda la Vida, prometiste que dondequiera que fluyera el río, todo cobraría vida. Despierta en nosotros el llamado a cuidar las aguas: a proteger las cuencas hidrográficas, a defender los derechos del agua y a honrar la dignidad de los sedientos. Que tu Palabra sea un manantial dentro de nosotros, que brote para la sanación de las naciones.

Que Dios nuestro Padre, que hizo brotar agua de la roca, nos sostenga en el desierto. Que Cristo nuestro Señor, que es el Agua Viva, nos renueve para la labor de la restauración. Y que el Espíritu Santo nos lleve en las corrientes de la gracia hasta que la justicia fluya como las aguas y la rectitud como un arroyo que nunca se seca. Amén.

miércoles, 24 de junio de 2026

CUENTOS CON VALORES: COMPROMISO

Falta de compromiso

En una granja, un gato armaba mucho jaleo cada vez que se decidía a perseguir a un ratón. En vista de que aquel estrépito podía molestar al dueño de la casa, que solía roncar a la hora de la siesta, el perro se dirigió a ellos, pidiéndoles calma, pero no logró apaciguarlos.

Solicitó entonces ayuda al gallo vanidoso, pero este dijo que su sitio era el corral, que no entraba más adentro.

Habló luego con el chivo, para que con sus cuernos separara al gato y al ratón. Pero el chivo roía las hojas verdes del huerto y no deseaba interrumpir su banquete de frescura.

Entonces el perro prosiguió buscando ayuda y le contó el caso al buey, que descansaba rumiando, el cual se excusó diciendo que nunca le dejaban entrar en la parte habitada de la casa, así que no iba a acudir ahora a meterse en líos.

Cuando el perro regresó al lugar de la pelea, la desgracia había alcanzado una proporción insospechada. Resulta que el amo se desangraba inconsciente, porque el gato y el ratón, en su pelea, habían tirado una reja de arado que había en una repisa y lo había alcanzado en la cabeza.

Al día siguiente se celebraron los funerales. Según la costumbre, en esas ocasiones había que sacrificar un gallo; para dar de comer a los primeros parientes mataron al chivo y para las ceremonias del día octavo, como la concurrencia fue grande, terminó asado también el buey.

De esta manera, por no querer colaborar en una ayuda de poca importancia, perdieron la existencia los tres animales.

miércoles, 17 de junio de 2026

EUCARISTÍA

Mis manos, esas manos y Tus Manos
hacemos este gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu Muerte y en Tu Vida.

Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los Humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.

El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.

Llamados por la luz de Tu Memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.

Pedro Casaldáliga