sábado, 19 de mayo de 2012

¿CRISTIANIZAR O CRISTIFICAR?

Existe en muchos cristianos la idea de que, ante la secularización creciente de la sociedad, lo que hay que hacer es cristianizarla, volver al impulso perdido de la propagación de la fe. ¿Es posible un camino tal para nuestro momento presente, o hay que adquirir perspectivas nuevas más conectadas con el hoy social?
   La celebración de la Pascua habría de animarnos a sumar nuestro esfuerzo a todas aquellas personas e instancias que tienen por meta el modificar las estructuras sociales haciéndolas más justas, amparadoras y humanas. Es cuestión de desearlo de verdad y de decidirse a hacer.


Creemos que esos caminos nuevos se hacen imposibles si no se libra uno de la tiranía del número. Educados en esta dirección, creemos que si no son muchos, cada vez más, quienes nutran las filas de los cristianos, nuestra evangelización habrá fracasado. Nos reconfortan las iglesias llenas, las cofradías pujantes, las celebraciones abarrotadas, los números aún amplios de primeras comuniones, matrimonios por la Iglesia, confirmaciones y bautismos. No tenemos respuesta para el “después” de estos actos, pero el número amplio nos deja satisfechos/as. Mientras no creamos que el número no es lo que define la calidad de la fe, mientras no aprendamos aquello de ser “levadura en la masa” pretendiendo que toda la masa sea levadura, es muy difícil que se abran nuevas perspectivas a la evangelización. (Fidel Aizpurúa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario