El V Capítulo Provincial de los capuchinos de España ha elegido los superiores para el próximo trienio. Agradecemos a los hermanos elegidos su servicio y disponibilidad.
viernes, 28 de abril de 2023
jueves, 27 de abril de 2023
martes, 25 de abril de 2023
AGRADECIMIENTO HUMILDE
Siempre se ha dicho que “es de bien nacidos ser agradecidos”; y así es. Ser agradecido, saber dar gracias, agradecer a las personas y a la vida por tanto que hemos recibido nos ensancha el corazón y nos engrandece. Pero hay un tipo de agradecimiento que está a la base de todo: es el agradecimiento humilde.
Todos tenemos experiencia de haber recibido cosas importantes en la vida, las cuales no son mero fruto de nuestro esfuerzo. Y aunque lo sean, encontramos una cierta desproporción básica entre el empeño puesto por nosotros y lo recibido. Así, estamos agradecidos por nuestras capacidades, por las oportunidades que la vida y las personas nos han brindado, por el cariño recibido, por la confianza puesta en nosotros, etc. Son cosas que agradecemos de corazón. Agracemos por todo aquello que nos coloca en alguna posición en la vida: un amor, una capacidad, un logro, una posibilidad…
Sin embargo, hay otro tipo de agradecimiento, que asumiendo todo lo anterior, se da incluso cuando uno se siente pequeño y pobre. Se da cuando en la vida uno descubre que todo lo vive sostenido por alguien que lo precede. No es fruto de un logro, o de alguna capacidad, o de haber conseguido algo por fortuna, sino que toda la existencia la percibe como inmerecida y con gozo; un gozo que hace que la vida y sus cosas, incluso las que estorban y distorsionan en más de una ocasión, merecen la pena vivirse. Es el agradecimiento humilde del que sintiéndose pequeño se vive amado previamente a todo y después de todo. Parece un contrasentido, pero ser pobre, sin méritos y amado gratuitamente, hace que la vida se sostenga en alguien más allá de mí. Es el agradecimiento humilde que vivió Francisco: “Te alabo, Señor, por…”
Todos tenemos experiencia de haber recibido cosas importantes en la vida, las cuales no son mero fruto de nuestro esfuerzo. Y aunque lo sean, encontramos una cierta desproporción básica entre el empeño puesto por nosotros y lo recibido. Así, estamos agradecidos por nuestras capacidades, por las oportunidades que la vida y las personas nos han brindado, por el cariño recibido, por la confianza puesta en nosotros, etc. Son cosas que agradecemos de corazón. Agracemos por todo aquello que nos coloca en alguna posición en la vida: un amor, una capacidad, un logro, una posibilidad…
Sin embargo, hay otro tipo de agradecimiento, que asumiendo todo lo anterior, se da incluso cuando uno se siente pequeño y pobre. Se da cuando en la vida uno descubre que todo lo vive sostenido por alguien que lo precede. No es fruto de un logro, o de alguna capacidad, o de haber conseguido algo por fortuna, sino que toda la existencia la percibe como inmerecida y con gozo; un gozo que hace que la vida y sus cosas, incluso las que estorban y distorsionan en más de una ocasión, merecen la pena vivirse. Es el agradecimiento humilde del que sintiéndose pequeño se vive amado previamente a todo y después de todo. Parece un contrasentido, pero ser pobre, sin méritos y amado gratuitamente, hace que la vida se sostenga en alguien más allá de mí. Es el agradecimiento humilde que vivió Francisco: “Te alabo, Señor, por…”
Carta de Asís, abril 2023
viernes, 21 de abril de 2023
RATIO FORMATIONIS: LA BÚSQUEDA
El hombre descubre quién es cuando se lanza a caminar (Gn 12, 1). La itinerancia (el movimiento por fuera y por dentro, el contacto con otras personas, otras culturas y otras ideas) pertenece a lo más hondo de la condición humana. Es esta actitud la que nos mantiene alertas frente al conformismo y el acomodamiento de los que Dios, seduciéndonos con el regalo de una vida siempre nueva y abierta, nos protege (2R 6, 1-3).
Seguir a Jesús significa vivir como Él vivió: anunciando, siempre en camino, el Reino de Dios. El modelo de vida itinerante nos centra en lo fundamental (1R 9,1; 2R 6,2). Nuestra tradición franciscana nos invita al seguimiento de Cristo pobre y desnudo, descubriendo que su pobreza libera de lo superfluo y su desnudez nos introduce en el misterio de la verdad: Nudus nudum Christum sequi (LM 2,4; Const 60,5).
La vida de Francisco se llena de preguntas: ¿por qué los hombres se matan unos a otros? ¿Por qué la pobreza y la exclusión? ¿Por qué el sufrimiento? Camino hacia la Pulla, en su intento de convertirse en caballero, un sueño le despierta: ¿a quién quieres servir: al siervo o al Señor? (TC 6). Francisco comprende que quien huye de sí mismo nunca se encuentra. Tiene que abandonar su armadura, bajarse de su caballo y de su orgullo, pasar por cobarde y fracasado, y volver a empezar. Desentrañar el sentido de aquel sueño en Espoleto le llevará toda la vida (AP 6; 2Cel 6).
Vivir es intentarlo siempre de nuevo. El horizonte permanece abierto para recordarnos que el sentido de la vida se construye paso a paso, que el camino está lleno de las huellas que desvelan una parte del misterio. Nos toca buscar con pasión y caminar con confianza.
Seguir a Jesús significa vivir como Él vivió: anunciando, siempre en camino, el Reino de Dios. El modelo de vida itinerante nos centra en lo fundamental (1R 9,1; 2R 6,2). Nuestra tradición franciscana nos invita al seguimiento de Cristo pobre y desnudo, descubriendo que su pobreza libera de lo superfluo y su desnudez nos introduce en el misterio de la verdad: Nudus nudum Christum sequi (LM 2,4; Const 60,5).
La vida de Francisco se llena de preguntas: ¿por qué los hombres se matan unos a otros? ¿Por qué la pobreza y la exclusión? ¿Por qué el sufrimiento? Camino hacia la Pulla, en su intento de convertirse en caballero, un sueño le despierta: ¿a quién quieres servir: al siervo o al Señor? (TC 6). Francisco comprende que quien huye de sí mismo nunca se encuentra. Tiene que abandonar su armadura, bajarse de su caballo y de su orgullo, pasar por cobarde y fracasado, y volver a empezar. Desentrañar el sentido de aquel sueño en Espoleto le llevará toda la vida (AP 6; 2Cel 6).
Vivir es intentarlo siempre de nuevo. El horizonte permanece abierto para recordarnos que el sentido de la vida se construye paso a paso, que el camino está lleno de las huellas que desvelan una parte del misterio. Nos toca buscar con pasión y caminar con confianza.
miércoles, 19 de abril de 2023
FRATELLI TUTTI EN IMÁGENES DE ANTONIO OTEIZA
COLABORACIÓN INTERNACIONAL: Si esto fue siempre cierto, hoy lo es más que nunca debido a la realidad de un mundo tan conectado por la globalización. Necesitamos que un ordenamiento mundial jurídico, político y económico «incremente y oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos». Esto finalmente beneficiará a todo el planeta, porque «la ayuda al desarrollo de los países pobres» implica «creación de riqueza para todos». Desde el punto de vista del desarrollo integral, esto supone que se conceda «también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres» y que se procure «incentivar el acceso al mercado internacional de los países marcados por la pobreza y el subdesarrollo». (FT 138).
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