Por nuestra parte, tenemos que hacer que otras personas crean en la entrega, en la solidaridad, en la acogida y en la fraternidad, viviendo al estilo de Jesús, porque hoy es posible vivir así. Sin olvidar que la tarea la recibimos del mismo Jesús, y que sólo somos administradores. Él es nuestro Camino, y Él nos sostiene en cada momento.
domingo, 8 de octubre de 2023
SOMOS LA VIÑA DEL SEÑOR
Somos la “VIÑA” del Señor, y Él ha hecho por cada uno de nosotros todo lo que es posible hacer: nos da la vida, nos cuida sin medida, nos sostiene con su mano, y nos capacita para que sepamos salir adelante.
Por nuestra parte, tenemos que hacer que otras personas crean en la entrega, en la solidaridad, en la acogida y en la fraternidad, viviendo al estilo de Jesús, porque hoy es posible vivir así. Sin olvidar que la tarea la recibimos del mismo Jesús, y que sólo somos administradores. Él es nuestro Camino, y Él nos sostiene en cada momento.
Por nuestra parte, tenemos que hacer que otras personas crean en la entrega, en la solidaridad, en la acogida y en la fraternidad, viviendo al estilo de Jesús, porque hoy es posible vivir así. Sin olvidar que la tarea la recibimos del mismo Jesús, y que sólo somos administradores. Él es nuestro Camino, y Él nos sostiene en cada momento.
miércoles, 4 de octubre de 2023
FIESTA DE SAN FRANCISCO
Después de ocho siglos, san Francisco sigue siendo un misterio. Así como la pregunta de Fray Masseo permanece intacta: «¿Por qué el mundo entero te sigue, y cada persona parece querer verte y oírte y obedecerte?». Para encontrar una respuesta es necesario ir a la escuela del Pobrecillo, encontrando en su vida evangélica el camino para seguir las huellas de Jesús. En concreto, esto significa escuchar, caminar y anunciar hasta las periferias.
Escuchar, en primer lugar. Francisco, delante del Crucifijo, escucha la voz de Jesús que le dice: “Francisco, ve y repara mi casa”. Y el joven Francisco responde con prontitud y generosidad a esta llamada del Señor: reparar su casa. ¿Pero qué casa? Poco a poco, se da cuenta de que no se trata de ser albañil y reparar un edificio hecho de piedras, sino de dar su contribución a la vida de la Iglesia; se trataba de ponerse al servicio de la Iglesia, amándola y trabajando para que en ella se reflejara cada vez más el Rostro de Cristo.
En segundo lugar, caminar. Francisco fue un viajero incesante, que atravesó a pie innumerables pueblos y aldeas de Italia, asegurándose de estar cerca de la gente y eliminando la distancia entre la Iglesia y el pueblo. Esta misma capacidad de “salir al encuentro”, en lugar de “esperar en la puerta”, es el estilo de una comunidad cristiana que siente la urgencia de hacerse cercana en vez de encerrarse en sí misma. Esto nos enseña que quien sigue a san Francisco debe aprender a estar quieto y ser caminante: quieto en la contemplación, en la oración, y luego ir adelante, caminar en el testimonio, el testimonio de Cristo.
Por último, anunciar hasta las periferias. Lo que todos necesitan es justicia, pero también confianza. Sólo la fe devuelve el soplo del Espíritu a un mundo cerrado e individualista. Con este suplemento de aliento se pueden afrontar los grandes desafíos presentes, como la paz, el cuidado de la casa común y un nuevo modelo de desarrollo, sin rendirse ante los hechos que parecen insuperables.
Escuchar, en primer lugar. Francisco, delante del Crucifijo, escucha la voz de Jesús que le dice: “Francisco, ve y repara mi casa”. Y el joven Francisco responde con prontitud y generosidad a esta llamada del Señor: reparar su casa. ¿Pero qué casa? Poco a poco, se da cuenta de que no se trata de ser albañil y reparar un edificio hecho de piedras, sino de dar su contribución a la vida de la Iglesia; se trataba de ponerse al servicio de la Iglesia, amándola y trabajando para que en ella se reflejara cada vez más el Rostro de Cristo.
En segundo lugar, caminar. Francisco fue un viajero incesante, que atravesó a pie innumerables pueblos y aldeas de Italia, asegurándose de estar cerca de la gente y eliminando la distancia entre la Iglesia y el pueblo. Esta misma capacidad de “salir al encuentro”, en lugar de “esperar en la puerta”, es el estilo de una comunidad cristiana que siente la urgencia de hacerse cercana en vez de encerrarse en sí misma. Esto nos enseña que quien sigue a san Francisco debe aprender a estar quieto y ser caminante: quieto en la contemplación, en la oración, y luego ir adelante, caminar en el testimonio, el testimonio de Cristo.
Por último, anunciar hasta las periferias. Lo que todos necesitan es justicia, pero también confianza. Sólo la fe devuelve el soplo del Espíritu a un mundo cerrado e individualista. Con este suplemento de aliento se pueden afrontar los grandes desafíos presentes, como la paz, el cuidado de la casa común y un nuevo modelo de desarrollo, sin rendirse ante los hechos que parecen insuperables.
Papa Francisco
sábado, 30 de septiembre de 2023
EL SIGNO MÁS ANTIGUO DE CIVILIZACIÓN
En una conferencia, un estudiante universitario preguntó a la antropóloga Margaret Mead, cuál consideró que era el signo más antiguo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara de lanzas, ollas de arcilla o piedras de moler. Pero no, Mead respondió que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que había sido roto y luego curado.
Mead explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Eres una presa fácil para los depredadores y saqueadores. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso se cure. Un fémur roto y curado es evidencia de que alguien cedió al trabajo para tomar la caída, apretó la herida, lo llevó a un lugar seguro y ayudó a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien necesitado es donde comienza la civilización de nuestra especie.
Mead explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Eres una presa fácil para los depredadores y saqueadores. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso se cure. Un fémur roto y curado es evidencia de que alguien cedió al trabajo para tomar la caída, apretó la herida, lo llevó a un lugar seguro y ayudó a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien necesitado es donde comienza la civilización de nuestra especie.
martes, 26 de septiembre de 2023
¿QUÉ DIRÍA HOY SAN FRANCISCO? 1/6
1. NO OLVIDÉIS LO QUE DA SENTIDO: LA FRATERNIDAD
Lo que da sentido a la vida es vivir en y para el otro. Cada día hay que hacer el camino de regreso a la casa del otro. La base sobre la que se sustentan los sueños no es otra que la buena relación, lo que Jesús llegó a formular como “reinado de Dios”: la nueva relación de hermanos, la sociedad sin jerarquías, la convivencia de todos en paz y respeto. Eso está en la base de todos los trabajos de fe y del sueño evangélico. La vida relacional nos hace aterrizar, es la medida realista de la verdad de nuestros anhelos. No nos cansemos de volver a ella. Es la masa que aglutina el edificio de la vida.
Voy a decíroslo con un texto luminoso de la Fratelli Tutti. Haríais bien en mirarlos, en sopesar cada palabra. No se puede decir mejor. Es este:
Lo que da sentido a la vida es vivir en y para el otro. Cada día hay que hacer el camino de regreso a la casa del otro. La base sobre la que se sustentan los sueños no es otra que la buena relación, lo que Jesús llegó a formular como “reinado de Dios”: la nueva relación de hermanos, la sociedad sin jerarquías, la convivencia de todos en paz y respeto. Eso está en la base de todos los trabajos de fe y del sueño evangélico. La vida relacional nos hace aterrizar, es la medida realista de la verdad de nuestros anhelos. No nos cansemos de volver a ella. Es la masa que aglutina el edificio de la vida.
Voy a decíroslo con un texto luminoso de la Fratelli Tutti. Haríais bien en mirarlos, en sopesar cada palabra. No se puede decir mejor. Es este:
«Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro. Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aquí hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte» (FT 87).
He aquí un texto luminoso. Todas y cada una de las frases son útiles para generar espiritualidad en torno a la comunidad. Necesitamos luz y ánimo más que grandes documentos. Aprovechemos esta oportunidad rumiando el presente texto. Os digo la verdad: si yo hubiera escuchado estas palabras a Inocencio III en lugar de llamarle “señor papa”, le habría llamado “hermano papa”.
Mi herencia es la fraternidad: en la medida en que se es hermano y hermana se es franciscano. Sé que no lo olvidáis.
He aquí un texto luminoso. Todas y cada una de las frases son útiles para generar espiritualidad en torno a la comunidad. Necesitamos luz y ánimo más que grandes documentos. Aprovechemos esta oportunidad rumiando el presente texto. Os digo la verdad: si yo hubiera escuchado estas palabras a Inocencio III en lugar de llamarle “señor papa”, le habría llamado “hermano papa”.
Mi herencia es la fraternidad: en la medida en que se es hermano y hermana se es franciscano. Sé que no lo olvidáis.
sábado, 23 de septiembre de 2023
SANANDO HERIDAS
Dentro de la celebración de los 800 años de diferentes acontecimientos importantes de la vida de Francisco, la familia franciscana se une para recordar en el año 2024 el centenario de la impresión de los estigmas en el cuerpo de San Francisco.
Las fuentes hagiográficas nos cuentan que Francisco de Asís, tras un intenso período de actividad apostólica, se retiró al monte Alverna para realizar una cuaresma de ayuno y oración, como era su costumbre. Precisamente en este contexto de silencio y oración, en el profundo deseo que animaba al Poverello a seguir a Cristo y a conformarse totalmente con Él, se hizo realidad el encuentro con el Crucificado, imprimiendo los signos del amor en su corazón y en su cuerpo.
Hemos elegido el lema de “Sanando heridas” como hilo conductor de esta campaña. Paradójicamente los estigmas son heridas capaces de sanar. La herida propia, aceptada, se convierte en ungüento para las de los otros. Sólo si nos acercamos a nuestras fragilidades con serenidad, podemos acompañar a los demás en sus incapacidades.
En la pestaña correspondiente encontrareis todo el material que hemos preparado. Un saludo de paz y bien.
Las fuentes hagiográficas nos cuentan que Francisco de Asís, tras un intenso período de actividad apostólica, se retiró al monte Alverna para realizar una cuaresma de ayuno y oración, como era su costumbre. Precisamente en este contexto de silencio y oración, en el profundo deseo que animaba al Poverello a seguir a Cristo y a conformarse totalmente con Él, se hizo realidad el encuentro con el Crucificado, imprimiendo los signos del amor en su corazón y en su cuerpo.
Hemos elegido el lema de “Sanando heridas” como hilo conductor de esta campaña. Paradójicamente los estigmas son heridas capaces de sanar. La herida propia, aceptada, se convierte en ungüento para las de los otros. Sólo si nos acercamos a nuestras fragilidades con serenidad, podemos acompañar a los demás en sus incapacidades.
En la pestaña correspondiente encontrareis todo el material que hemos preparado. Un saludo de paz y bien.
La comisión de Pastoral Juvenil
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