martes, 22 de julio de 2014

EL PRIMER DÍA DESPUÉS DE URBASA…

   En mi primer día en la llamada civilización -no es sólo un recurso estilístico- desayuno con tranquilidad sin haber “manoseado” a nadie en la bendición, ni haber escuchado “Mamá, no me abras la ventana” de Mojinos Escozíos, ni haber dado un beso o un abrazo de buenos días. Ojeo los periódicos y leo la noticia de que James será jugador del Real Madrid por 75 millones de euros. La noticia me impacta y siento que no tiene que ver con mi mundo, o mejor dicho que no tiene que ver con el mundo que importa...
   Caigo en la cuenta de que el fútbol es un simple juego sin ninguna trascendencia. ¿Cómo puede ser que algo tan poco importante sea tan valorado? Creo que es uno de los fetiches más grandes creados por la sociedad moderna, y que como todo fetiche tiene un valor objetivo muy escaso y su atracción es totalmente subjetiva. Es que por un simple jugador de un deporte insignificante llegan a pagar 75 millones de euros. ¿Cuánto es esto? O mejor dicho ¿qué significa esto? Me pongo a pensar y descubro que con este dinero el Centro Social san Antonio de Zaragoza podría estar funcionando durante más de 225 años. Esto quiere decir que con este dinero durante más de 225 años se podrían acoger anualmente a 287 personas sin hogar; dar más de 23.000 comidas; vestir a más de 3500 personas; atender a 41 personas en el Centro de Día; más de 120 asistencias sanitarias; más de 120 personas de ayuda alimentaria; orientación laboral a 20 personas; un hogar de jubilados para 164 personas. Esto es lo que significan 75 millones de euros; todas estas personas ayudadas en su dignidad durante más de doscientos años… ¿realmente vale esto un jugador del deporte que sea?
   ¿Cuántas veces he leído noticias como ésta? Muchas, pero esta vez hay en mí algo diferente y es que bajo de Urbasa y estoy especialmente sensible. No es que esté “sensiblón”, sino que me siento especialmente vivo y los acontecimientos no me pasan de largo. No estoy con el caparazón puesto, con mis mecanismos de defensa activados, sino que me encuentro esponjado, abierto, en una palabra: VIVO. Los que habéis estado en una tanda de Urbasa sabéis a qué me refiero: todo ese cariño, naturaleza, sencillez, ausencia de pantallas, Dios, risas, acogida del diferente, hace que salga lo que cada uno es realmente, y que aparezca la mejor versión de ese espécimen. ¿Cómo cultivar durante el año esa versión de mí mismo?
Javi Morala, capuchino

martes, 15 de julio de 2014

BOLETÍN DE NOTAS DE JESÚS

Jesús, que va a la Escuela de Nazaret, vuelve a casa con el boletín de notas. Francamente no es muy presentable. Su madre al verlo, no dice nada, meditando todas estas cosas en su corazón. Pero ahora queda lo peor, enseñárselo a José.

Matemáticas: No sabe hacer casi nada, excepto multiplicar panes y peces.
Dominio de la suma: Nulo; afirma que su Padre y él son uno.
Escritura: Nunca trae ni cuadernos ni lápices; por eso tiene que escribir en la arena,
Geografía: No tiene sentido de la orientación; afirma que no hay más que un camino y que éste conduce al Padre.
Química: No hace los ejercicios que se le ponen; tan pronto el profe se da la vuelta, transforma el agua en vino para divertirse con los compañeros.
Educación física: En vez de aprender a nadar como todo el mundo, anda sobre el agua.
Expresión oral: Gran dificultad para hablar con claridad; se expresa en parábolas.
Orden: Lo pierde todo en la escuela y declara, sin rubor, que ni siquiera tiene una piedra donde reclinar la cabeza.
Conducta: Lamentable tendencia a tratar con los extranjeros, los pobres, los sarnosos, las prostitutas y otras gentes de mal vivir.

José piensa que realmente esto no puede continuar así, que hay que tomar serias medidas: «Jesús, si esto sigue así, ya puedes ir poniendo una cruz sobre tus vacaciones de Semana Santa...!»

miércoles, 9 de julio de 2014

¿A QUÉ ESCALÓN LLEGARÁS HOY?

En el cole san Buenaventura de los capuchinos de Murcia, los del departamento de ingles decoraron la escalera del patio pequeño con un mensaje de superación que vale la pena tener presente. Dejamos la foto y otra versión en castellano.


sábado, 14 de junio de 2014

EL MISTERIO DE DIOS

   Jesús es quien esclarece el auténtico rostro de Dios, su auténtico nombre. Y no recurrió a un lenguaje difícil, para técnicos, sino accesible a todos: Dios con nombres familiares: Padre, Hijo y Espíritu de Amor. Dios es familia, diálogo, comunión. Jesús no tuvo interés en hacer una revelación teórica de Dios, esencialista, sino concreta. Por eso Dios para nosotros más que un misterio, aunque no podemos por menos de reconocer un porcentaje de misterio, es un modelo de vida.
   Porque Dios es Familia, quiere que "todos sean uno, como Tú y Yo somos uno"; porque es Diálogo, quiere veracidad en nuestras relaciones: "vuestro sí sea sí..."; porque es Salvador, quiere que nadie se coloque de espaldas a las urgencias del hermano: "Tuve hambre..."; porque “es Amor”, quiere que nos amemos...
   Esto es creer en Dios, vivir a Dios. "Si vivimos, vivimos para Dios"... Ser creyente es una cuestión práctica y de prácticas. Dejar que Dios sea Dios en la vida. Dejar que Dios sea realmente lo Absoluto, el Primero y Principal. Lo Mejor. Solo Dios. Pero no solos con Dios, por que Dios no aísla. Quien abre su corazón a Dios de par en par experimenta inmediatamente que ese corazón se convierte en "casa de acogida".
Domingo Montero, capuchino


martes, 10 de junio de 2014

NO FUE UN VIAJE CUALQUIERA

   Movía la cabeza para intentar encuadrar una vista suficiente entre el compañero de viaje y la ventanilla. Quería disfrutar, un poco, del paisaje de aquel trayecto en tren. La elección, por comodidad, del asiento del pasillo me impedía contemplar, en primera fila y a pantalla completa, de esa naturaleza castellana que atravesaba. Pero a pesar de las dificultades, los trigales verdes alternados con los yermos, salpicados de matojos y encinas, me absorbían y me mandaban mensajes desordenados pero mágicos. Esas formas caprichosas, esa vida precaria en unos casos y en otros exultante, esa armonía, esa especial sencillez, ese volumen que sólo la naturaleza es capaz de expresar. Esa sorpresa continua que habla de una presencia; ese orden, esa lógica que encierra misteriosamente toda criatura natural; esa belleza espontánea e inexplicable que nos lleva a algo más…
   Y en medio de ese anonadamiento resuena una frase: “Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti” (Jn 17, 3). Y entiendo que la vida auténtica y plena que andamos buscando, tiene que ver con ser capaces de intuir esa presencia, esa sorpresa, esa chispa que encierra la vida en cualquiera de sus momentos. Presencia, sorpresa, chispa que nos es más difícil descubrir en medio del ajetreo utilitarista, de la urbe y de las cosas. Pero que se percibe de forma sencilla en la naturaleza por simple que sea, en las personas cuando te encuentras con ellas, en la entrega por otros llena de sentido o en cualquier momento vivido plenamente.
   Pero más aún, decía la frase “que te conozcan a ti”. Es decir, bullendo en esa vida infinita no hay una simple energía, un ser impersonal casi como otro elemento más del engranaje natural. Hay un “tú” personal, alguien que se comunica conmigo y con el que me puedo comunicar. O sea, que Dios está ahí… ¡Qué maravilla! ¡Qué bestialidad! ¡Qué alucinante! ¡Qué suerte!...
Javier Morala, capuchino