martes, 13 de noviembre de 2012

INTUICIONES MENORES


Los capuchinos de España estamos en un curso de formación permanente maravilloso en Asís. Hoy 12 de noviembre la lluvia torrencial sigue cayendo sin descanso. Hemos empezado la mañana celebrando la eucaristía en la cuna del franciscanismo. Sigue impresionando ver esa “pequeña pieza” dentro de la basílica grandiosa. Es la misma imagen de Rivotorto, una casa de piedra que no llega a “casa” en medio de una basílica que quiere mostrar su valor. A la entrada de la Porcíncula está escrito: “ic locus santus est” o lo que es lo mismo: “este lugar es santo”. Son formas de decir que esa realidad aparentemente austera, pobre, cutre incluso, tiene un valor más allá de su apariencia. Y nosotros lo reconocemos viajando muchos kilómetros para verlas, comprando postales, rezando en ellas, etc. Igual no está mal que nos ayuden a reconocer su valía. Pero también nos puede ayudar a descubrir el valor que “otras realidades pobres” tienen. Y podemos encontrarlo si somos capaces de hacer el mismo camino de Francisco de ahondar en “lo débil”, sin miedo. O dicho de otra forma “verlas con los ojos del corazón” para descubrir las posibilidades de vida que se nos presentan cada día en lo frágil y que dejamos pasar porque no es lo que esperamos. Y aún hay más, muchas veces queremos huir de lo débil –en nosotros o en otras personas- porque nos provoca inseguridad y nos vemos vulnerables. Pero al huir de la debilidad igual también huimos de la mayor y más auténtica posibilidad de construir nuestra persona, de construir nuestra identidad. (Javier Morala, capuchino).

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