Altísimo, Todopoderoso, Buen Señor,
al comienzo de este nuevo año,
nos presentamos ante Ti
en el tiempo de gracia de los ochocientos años
del testimonio de San Francisco.
Desde Asís,
cuna de un Evangelio vivo,
te damos gracias
por el don de una historia
que aún habla al mundo
de paz, fraternidad y conversión del corazón.
En este año de memoria y profecía,
concédenos no solo celebrar el pasado,
sino acoger la llamada
que a través de San Francisco
sigue resonando en la Iglesia y en la humanidad.
Haznos elegir lo esencial,
caminar con los pequeños,
cuidar la creación como nuestra casa común,
reconocer a cada hombre y mujer
como hermano y hermana.
Bendice este nuevo año,
para que sea un tiempo de renovación interior,
de escucha del Evangelio,
de paz buscada y construida,
de esperanza sembrada incluso en las heridas del mundo.
Por intercesión de San Francisco de Asís,
que también hoy seamos un signo vivo
de tu amor salvador.
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario