jueves, 12 de diciembre de 2019

¿QUÉ DICEN LOS EVANGELIOS SOBRE EL DINERO?

Lo primero que hay que decir es que el tema económico, en sentido amplio, ocupa un lugar amplio en los evangelios. Aunque Jesús fuera un hombre sin cultura, él sabe que el dinero mueve la sociedad y que muchas situaciones de vida dependen de la economía.

Por otra parte, aunque gran parte de la economía de aquella sociedad fuera una economía de trueque, Jesús sabe lo que es el dinero porque, con toda probabilidad trabajó de peón en las grandes obras públicas que los romanos construyeron en su tierra aquellos años: Cesarea marítima, Séforis, Magdala, etc… La pregunta de 22,20 es meramente literaria.
  • Jesús tiene una gran prevención contra el dinero (Lc 16,9: dinero injusto) porque, en el fondo, piensa, como todos los pobres de la época, que quien tiene dinero lo ha robado a otro, sobre todo si es mucho.
  • Por eso, tiene entre ceja y ceja el mecanismo de la acumulación. Le parece de una necedad tal que quien cae ahí se olvida del valor que tiene la vida y la relación (Lc 12,13-21). Habría que desacumular, ser “ricos para Dios” (Lc 12,21).
  • Pero si, como ocurre en esta época nuestra de más liquidez monetaria, tenemos un cierto dinero, piensa Jesús que lo que hay que hacer es “hacerse amigos con el dinero injusto” (Lc 16,9), es decir, orientar lo más posible nuestros bienes hacia la necesidad del otro por un simple criterio de igualación.

Texto: Mt 25,14-30: «Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo

Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes».
  • Siguiendo la interpretación del antiguo padre de la iglesia Eusebio de Cesarea, quizá quien mejor obró fue el que recibió un solo talento: una luz se ha encendido en él y le ha hecho ver que todos trabajaban para enriquecer a un rey injusto. Él ha decidido cortar con esa línea y se ha sublevado: no le dará al injusto ni siquiera las ganancias del banco.
  • Es que el dinero tiene que tener muy claro el para qué y el para quién: si la ganancia beneficia al opresor, esa ganancia es “pan negro”, como dice el papa Francisco, pan que procede y que engendra injusticia.

Actualización:
  • España es, después de Letonia, el país de más desigualdad social y económica de la UE. El AIREF (Autoridad independiente de Responsabilidad Fiscal) propone una renta mínima estatal que acabaría con las desigualdades que existen entre comunidades en cuantía, porcentaje de hogares cubiertos y duración: País Vasco da 727 euros y Murcia 300 (La Rioja 403); País Vasco cubre el 100% de hogares, Castilla la Mancha solo el 10%; País Vasco es indefinida, Comunidad Valenciana seis meses. Estamos hablando de 3.500 millones (presupuesto de gasto para 2019 472.000 millones).
  • Hay quien piensa que esto no debería darse, que siga la pobreza como siempre. SI no, sería una incitación a la vagancia y efecto llamada para los pobres de Marruecos, por ejemplo. Es como si la desigualdad no fuera problema social real.
  • ¿No sería una forma mínima de redistribuir la riqueza nacional con el fin de rebajar algo la desigualdad? ¿No sería esta la forma de des-acumular de la que habla el evangelio? ¿Cómo es que decimos que el evangelio nos interesa y estas cuestiones de dinero reorientado parece que no nos interesan tanto o, incluso, las consideramos sacadas de quicio? ¿Tiene algo que ver el pensamiento de Jesús sobre el reino y esto? ¿Cómo podemos hablar de esto en nuestros entornos concretos?
Fidel Aizpurúa

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